domingo, 17 de enero de 2010

Como me gustaría

Como me gustaría decir lo que siento
pero temo que al decirlo se lo lleve el viento
me gustaría tanto vivir lo que siento
pero vivirlo sin arrepentimiento.

Como me gustaría gritar este secreto
y que amarte no resulte sólo un reto
me gustaría tanto tenerte todo el tiempo
y que no haya peros ni lamento.

Como me gustaría disfrutar cada momento
pero o son muy fugaces o son muy lentos
me gustaría tanto ocupar tu pensamiento
que sientas que sin mí no existe el firmamento.

Como me gustaría abrazar el desconcierto
besar a las mentiras, jugar al sin sentido
me gustaría tanto creer que es todo cierto
acariciar tus ganas, mimar lo concebido.

Como me gustaría que pudieras contarlo
y contártelo a vos cuando estés con tiempo
me gustaría tanto que pudieras contármelo
sentir que soy tu oído, tu vista, tus sentidos.

Como me gustaría volar hasta tu cielo
soñarte y extrañarte, y romper el hielo
me gustaría tanto vencer este desvelo
para dormir tu sueño y soñarte de nuevo.

Mirta

viernes, 8 de enero de 2010

Para cuando

Me enternece tu mirada
me deslumbra tu locura
me apasiona tu figura
yo quiero ser tu morada.
.
Para que cuando te sientas triste
puedas aliviar tus penas
decidir que ya no existen
enterrarte hasta en mis venas.
.
Quiero beber tu alegría
absorberte con premura
contagiarme de tu risa
acercándome con prisa.
.
Para que cuando te sientas sólo
pueda alcanzarte mi mente
viviendo siempre en presente
un amor sin disimulos.
.
Para desmentir el tiempo
con brebajes milagrosos
elixir de Donizetti
de tu vino sustancioso.
.
Para que cuando te sientas muerto
de esperar nuestro momento
sabré que has estado atento
quererme es tu tormento.
.
MIR

jueves, 26 de noviembre de 2009

Sólo sentir que me quemas

He derribado tus muros
tu orgullo intermitente
he penetrado en tu alma
con claridad persistente.
.
Enmudeciste mi sino
transformando mis pupilas
en reflejo permanente
de tu andar tan peregrino.
.
Masacraste mi ternura
socavaste en mi aprensión
maniobrando a tu antojo
mi anhelo de protección.
.
Fuiste fiel a tu talento
de total contradicción
hoy se avecinan tormentas
pues se ha asomado el sol.
.
Ni modo de cuestionarte
ni cuestionar nuestro amor
sólo sentir que me quemas
tenerte es mi adicción.
.
Mir
.
(Gracias a mi amigo Pablo de Pedro Martin, por la imágen que acompaña esta poesía)

lunes, 16 de noviembre de 2009

Gafas negras


Y decidí ocultarte tras mis gafas

sin sol, sin luz

te ensombrecías

fuiste perdiendo sal y picardía.



Y comprendí que amarte era una estafa

sin sol, sin luz

te enceguecías

por más que disfrutaras tu osadía.



Y al fin un día me quité las gafas

con sol, con luz

volví a la vida

la honestidad ha vuelto a nuestros días.



MIR


sábado, 14 de noviembre de 2009

No quiero perderme de nada



No quiero perderme de nada

ni saberte insensible

ni acusarte de aprensible.


No he podido rescatarte

del sepulcro de tus dudas

y eso que espanté vampiros

con la luz de mis conjuros.


No quiero perderme de nada

ni saberte tan lejano

ni acusarte de profano.


Si hasta recé por tus días

a Dios y Virgen María

pero claro, no alcanzaba

ni en sagradas profecías.


No quiero perderme de nada

ni saberte incuestionable

ni acusarte de entrañable.


Ya no importan tus excusas

ni siquiera son difusas

ni tus dudas ni pecados

pues ya han sido perdonados.


No quiero perderme de nada

ni saberme vulnerable

ni acusarme de incurable

de lejana y profana

de insensible y aprensible

y tu amor me encuentre sana.
[]v[]ir

domingo, 1 de noviembre de 2009

Lloverán mis ojos

Si pudiera guardarme algo tuyo
de seguro no elegiría una prenda
no hay suéter ni pijama que comprenda
que te amo sin razón ni falso orgullo;
intentaré quedarme en tu mirada
como cuando te siento dentro mío
de esa forma no tendré miedo ni frío
grabaré tu silueta dibujada.

No importa que amanezca sin cerrojos
que surja de entre los sueños, la aurora,
te seguiré paso a paso, hora por hora,
aunque de mí sólo queden despojos;
resumen de un claro amor sin sentido
sin días y sin noches previsibles
habrá metales y piedras más sensibles
y lloverán mis ojos redimidos.

´¯`·-»Mir«-·´¯`


Con la pipa de Van Gogh

Intentar huir
y sentir que te atoras
al querer atravesar esa puerta
aquella misma que adorna la pared
con su madera lustrada
con su manija de bronce
con sus llaves y sus trancas.

Intentar abrir
un hueco en la pared
esa pared empapelada
de un beige tan delicado
con rositas rococó
con no me olvides azules
con la silla de Van Gogh.

Intentar sentir
que te rompes la muñeca
que los nudillos te sangran
y esa silla sigue allí
con su paja
con su pipa
con su más tierno matiz.

Intentar reir
de ese sueño atrapante
ridículo y seductor
cuando logres despertar
con el dolor
con la sangre
con la pipa de Van Gogh.

Mir


La noche del 23 de diciembre de 1888 Gauguin y Van Gogh tuvieron una
fuerte discusión. Su tensa relación, iniciada en octubre, alcanzó el
culmen cuando Vincent amenazó a Paul con un cuchillo. Gauguin decidió
abandonar la Casa amarilla y alojarse en un hotel con intención de
regresar a París. Vincent, convencido de su culpabilidad y para
solucionar el conflicto, decidió arrancarse el lóbulo de la oreja y
enviárselo a su amigo en señal de arrepentimiento. Gauguin abandonó
definitivamente Arles y Vincent fue internado en un hospital local.
Esta obra debió realizarse al poco tiempo de marcharse Gauguin;
comparada con su compañera - la Silla de Gauguin - muestra la
diferencia entre ambos artistas. Vincent se conforma con una silla de
paja sobre la que deposita su vieja pipa y su rollo de tabaco; al
fondo podemos contemplar una caja - en la que estampa su firma - de la
que salen brotes de cebolla para reafirmar su sencillez. El artista ha
empleado una perspectiva elevada para su silla, perfectamente dibujada
al marcar las líneas de los contornos con un fuerte trazo de color
oscuro, siguiendo el "cloisonnismo" de los simbolistas. Toda la
perspectiva se anula con la pared del fondo, pintada en tonos azules
mientras que el suelo embaldosado recuerda al Quattrocento.
Precisamente ese suelo está contemplado en otra perspectiva, mezclando
diferentes puntos de vista como hacía Degas. Las pinceladas empleadas
por Vincent no son tan vigorosas como en otras obras; sin embargo, en
la zona del suelo se puede apreciar el empaste de color, igual que en
parte de la pared y las patas de la silla. Respecto a los tonos
utilizados, son los preferidos por el pintor: amarillos y azules
predominan en una composición llena de melancolía y tristeza por haber
perdido aquello en lo que tanto empeño había puesto: la creación de la
Comunidad de Autores del Sur. Con la marcha de Gauguin su deseo se
veía remitido al fracaso. Pero también hay cierta esperanza en la
escena al desarrollar Vincent toda su capacidad creativa en la corta
vida que le resta.